Cualquier padre o madre en cualquier época sufre cuando no sabe dónde está su hijo. Cuando los teléfonos o celulares se volvieron algo común, muchos padres pensaron que con ellos podrían ponerse en comunicación con sus hijos y finalmente saber dónde se encontraban. Lo que muchos no tomaron en cuenta es la actitud adolescente de meterse en problemas o de ir a lugares peligrosos e inapropiados, y en un intento por escapar el castigo, simplemente no contestar el celular. Total, después podrán inventar una excusa.

Si antes esta actitud era frustrante, hoy en día es preocupante, con toda la inseguridad que hay. Es bastante común ver noticias sobre asaltos, accidentes, violencia y uso de armas de fuego en la televisión. Inclusive los lugares que se consideraban seguros hoy están bajo ataque por bandas o narcotraficantes.

Y no es como si estas historias fueran lejanas o ajenas. Es difícil encontrar una persona que no haya tenido una experiencia de estas o que tenga un familiar que haya sido víctima de la delincuencia o de la violencia.

¿Qué puede hacer uno como ciudadano común y corriente? Además de las medidas de seguridad básicas y de evitar dar la imagen de tener dinero, hay algo que también se puede hacer: monitorear un teléfono, especialmente los smartphone que nuestros hijos llevan con ellos.

Una de las mayores ventajas de monitorear teléfonos es que el programa que lo hace se convierte en un rastreador del teléfono, el cual muestra su ubicación en un mapa de su ciudad. Y sí, antes de que lo pregunte, funciona en toda America Latina, inclusive en los pueblos pequeños.

Otra función de este programa es que le permite leer todos los mensajes que su hijo manda y recibe. Inclusive hay versiones que le permiten escuchar sus llamadas.

¿Por qué querría conocer el paradero del teléfono?

La razón es muy simple. Los delincuentes pueden estar cerca de su hijo sin que éste se de cuenta. Un joven puede confiar en alguien peligroso, pensando que es su amigo, cuando un adulto se puede dar cuenta claramente que el “amigo” es un delincuente y un riesgo a la seguridad de su hijo. Una vez detectados los amigos peligrosos, usted puede eliminarlos del círculo de amigos de su hijo.

Monitorear teléfonos no es tal vez la solución definitiva a la delincuencia o a la violencia, pero es claramente algo que puede dejar más tranquilo a un padre. Si está interesado en monitorear celulares, busque una página que venda el software y aprenda más sobre el tema.

El software espía de celulares rastrea llamadas, mensajes de texto, la agenda, la ubicación por GPS y mucho más. Es fácil de instalar y de usar, un programa espía de teléfonos móviles que funciona en modo sigiloso.

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